19 feb. 2015

Gustavo Egelhaaf: Cuatro Lunas, contra los estigmas de la homosexualidad

Miguel Cane.

Ganadora de numerosos premios en el circuito de festivales nacionales e internacionales, Cuatro Lunas, ópera prima dirigida por Sergio Tovar Velarde, aborda con total naturalidad cuatro aspectos de las relaciones amorosas homosexuales. Tras una exitosa temporada de exhibición en Estados Unidos, esta semana la cinta tiene su estreno comercial en México. Uno de los protagonistas de la cinta es Gustavo Egelhaaf (Hermosillo, Sonora, 1984) actor con una década de trabajo en cine, televisión, publicidad y sobre todo teatro.


En la cinta, interpreta a Leo, un joven universitario que experimenta por primera vez una atracción por alguien de su mismo sexo, así como las consecuencias de esto en el foro abierto de la sociedad mexicana, un tema relevante dentro y fuera de la pantalla. En la cinta, Gustavo comparte cartel con Mónica Dionne, Alejandro de la Madrid, Karina Gidi, César Ramos, Juan Manuel Bernal, Hugo Catalán, Alejandro Belmonte y Alonso Echánove.

Para ti, ¿qué representa Cuatro Lunas al estrenarse en este momento en México?
Creo que Cuatro Lunas representa evolución y cambio. Que en este país sea posible hacer y ver una película como ésta es un logro, que a todo su equipo ha costado mucho trabajo por la temática, pero que a pesar de que se nos cerraron puertas, también hubo muchas otras que se abrieron. Es un soplo de aire fresco para el cine mexicano ver una película con personajes que son homosexuales y que se salen de los clichés a los que la industria nos ha expuesto durante tantos años. Es una película que nos ayuda a dejar de ver etiquetas y comenzar a ver seres humanos que aman a seres humanos. Por eso es que representa un paso adelante y una cinta importante para la situación actual del país.



¿La temática de la cinta es aún algo “escabroso”, o es momento de hablar con naturalidad de esto?
A mi me sorprende que en pleno 2015 se siga tratando el tema como si fuese todavía tabú. Entre las personas homosexuales y heterosexuales solo existe una “diferencia”. ¿Por qué no mejor enfocarnos en las tantas similitudes que existen entre todos? Se debe tratar el tema como lo que es, una realidad. Y una realidad que tenemos que respetar. Los derechos humanos y constitucionales no tienen por qué dividirse por preferencias sexuales, tienen que legislarse para todos y punto. El respeto debe ser la base de nuestra sociedad y esta cinta creo que ayuda a dar pasos hacia adelante en este sentido por la manera en la que aborda la historia, sin subrayar nada, solo mostrando una realidad que existe y que es mucho más cercana a todos de lo que piensan.

¿Cómo describirías la manera de Sergio Tovar para acercarse a los actores y al rodaje?
Sergio es una persona muy agradable y bastante cómico. Siempre se acerca con una sonrisa y con mucho entusiasmo, esta historia es de su autoría, entonces tenía muy claro lo que quería ver plasmado en pantalla y eso ayudó mucho a que el resultado fuera éste. Sergio es un director que, a diferencia de muchos, se preocupa bastante por lo que sucede con los actores en una escena, no se trata solo de dirigir cómo se verá el encuadre o planificar el movimiento de la cámara; es muy dedicado con sus actores y te puedo decir que al igual que yo, todos mis compañeros están muy agradecidos de haber trabajado con él en un proyecto al que se le puso tanto entusiasmo y corazón.



¿De las cuatro tramas que plasma el guión, cuál es la que sentiste más cercana?
Creo que hay algo de mí en cada una de ellas, la película muestra personajes tan humanizados y cercanos, es una historia con tanta verdad y honestidad, que es difícil no empatizar con todos los personajes, incluso con los que no representan un estilo de vida gay; es una cinta que trata sobre todas las facetas de la naturaleza humana. Todos hemos hecho algo increíble por amor, tuvimos una primera vez, hemos aguantado humillaciones por estar con la persona que amamos, todos estamos plasmados de alguna manera, hay que entrar dispuestos a ser tocados por estas historias de amor que hablan con honestidad.

¿Hoy existe todavía razón para temer a la opinión ajena sobre las elecciones propias?
En un plano personal, no lo creo. Pero creo que en este tema específico no se trata de uno, el discurso va más lejos, se trata de gente que no tiene los derechos que debería, de niños que sufren de acoso en las escuelas, de jóvenes discriminados en las calles y gente que no puede casarse legalmente con la persona amada. En este caso, no es que importe la opinión de una persona, lo que importa es cómo abordamos el tema como sociedad para evolucionar hacia un país más responsable y consciente, a un México incluyente, para que un día una película como Cuatro Lunas no tenga que ser tratada como un caso aparte, ni tener que cuestionarnos estas cosas.

El lema de la película es “Amor es amor”, ¿qué piensas al respecto?
Eso precisamente, que el amor es amor, no importa de dónde o de quién provenga ni el destinatario. Los sentimientos son universales, las personas no “sienten” distinto a ti, todos experimentamos miedo, rechazo, aceptación y amor de la misma manera. Creo que cuando entendamos eso, lograremos ver que quien está junto a ti es mucho más cercano de lo que crees.

¿Es difícil hacer cine en México? ¿Qué piensas del talento que emigra buscando oportunidades afuera?
La industria del cine va en gradual crecimiento, hay más oportunidades; ciertamente es difícil, el talento muchas veces se repite porque son gente “ya probada” y entonces las oportunidades se limitan; por eso tanta migración. Es difícil hacer de una película mexicana algo redituable y normalmente recurren a gente conocida. Espero que con el crecimiento se den oportunidades a gente nueva y que la fuerza de una película mexicana para ser exitosa radique en el argumento, un buen texto y actores talentosos, sean o no conocidos. Que se produzcan más películas.

¿Cómo ha sido el trayecto hasta aquí para ti? ¿Qué ves al mirar en retrospectiva?
No ha sido un camino fácil y mucho menos corto. Creo que para nadie lo es. Pero si te puedo decir que no me arrepiento de absolutamente nada. Desde muy niño decidí que iba a ser feliz, fuera como fuera, y una vez que descubrí que lo que me da felicidad es la actuación no miré hacia otro lugar. Para mí, la frase de Bertrand Russell “cuando un hombre sabe a dónde va, el mundo entero se aparta para darle paso”, es completamente cierta.

¿Qué ves hacia el futuro?
Quiero ver la reacción del público ante Cuatro Lunas, saber que le habla a todo tipo de personas. Ahora mismo estoy en teatro, que es algo que me llena mucho; trabajo con Susana Alexander y un gran equipo en Locos por el té y estoy dedicado a sus funciones. Hay propuestas de cine y teatro y estoy muy contento. En el futuro veo eso, nuevos personajes y retos. Eso es la vida de un actor, no fama y alfombras rojas, sino trabajo en cualquier escenario. Es lo que importa, lo que busco.

Fuente: Milenio Diario.