6 may. 2012

Sombras Tenebrosas / Dark Shadows, de Tim Burton

Vampiros à Go-Gó

Miguel Cane


Originalmente, Sombras Tenebrosas fue una telenovela estadounidense que se transmitió entre 1966 y 1971, con un reparto encabezado por la legendaria Joan Bennett (que había trabajado a las órdenes de George Cukor, Fritz Lang y Max Ophüls, entre otros grandes directores, en la época de oro de Hollywood), que contaba tarde a tarde, las tribulaciones de la familia Collins, que entre sus miembros contaba con vampiros, licántropos, brujas, fantasmas, cucos y otros seres sobrenaturales. Aún después de cesar sus transmisiones, la serie – que tuvo transmisiones en México en los 70 – adquirió estatus de culto, que perdura hasta el día de hoy.



Que Tim Burton anunciara que de niño fue fan del programa y quisiera hacer una nueva versión cinematográfica, en mancuerna con Johnny Depp (su octava colaboración) no fue sorpresa. Los problemas empezaron, especialmente entre los fans de la serie, cuando aparecieron los primeros trailers que mostraban la historia de los Collins, convertida de un melodrama gótico a una comedia pseudo-psicodélica, con chistoretes e insinuaciones sexuales dirigidas al mínimo común denominador. Si bien el estudio trató de aplacar los ánimos caldeados en internet, el resultado es más grave que lo temido. La película que Burton firma y Depp estelariza, como Barnabas Collins, vampiro de 200 años de edad que está “sacado de onda” al encontrarse de pronto en 1972, no es mala. Es mediocre. Y ese es el peor destino para un filme.


La culpa – si es que hay que buscar un “culpable” -- de que este filme padezca una crisis de identidad de la que no se recupera jamás, es de Seth Grahame-Smith, el guionista, un astuto embaucador que hace unos pocos años saltó a la fama como el “autor” de Orgullo y Prejuicio y Zombis, una “adaptación” del clásico de Jane Austen, que suscitó un éxito de ventas. Amparándose en esto, retoma los personajes creados por Dan Curtis y los transporta a un medio nuevo. Esto no tendría nada de malo, si la manera en que está estructurada la trama – que en sí no tiene nada de extraordinario: vampiro con shock cultural desea rescatar a su clan de la decadencia y recuperar el amor perdido, enfrentando a su némesis – no fuera tan chafa. Los diálogos son absurdos, la comedia forzada y estúpida y los actores, desperdiciados.

Acaso quien merece una película mejor que esta, es Michelle Pfeiffer, que encarna a Elizabeth Collins Stoddard, matriarca de la familia (mismo rol que Bennett) que es la única coherente en un desfile de personajes estrafalarios y desdibujados. Depp y Eva Green parecen divertirse como Barnabas y su enemiga jurada Angelique la seductora bruja todopoderosa que lo convirtiera en un monstruo en pleno siglo XVIII, pero el contexto de parodia y violencia sexual, no compaginan bien y el climax, que tarda mucho en llegar, es absurdo y escrito “al ahí se va” con cambios y resoluciones totalmente descabelladas y sacadas de la manga (incluyendo un fantasma gritón y un cambiazo inexplicable en un personaje principal). Por su parte, Helena Bonham-Carter, que es parte integral del universo Burtonesco, se suelta la melena y hace de la loca de la casa (o bien, de una psiquiatra exótica) una caricatura perniciosa, pero igualmente desbalagada. Burton parece haber estado distraído a la hora de dirigir a sus actores, más concentrado en los efectos visuales, la escenografía y la notable atmósfera, y el resultado se queda en intentona, pero no sabe qué es, si película de terror y sangre o una vacilada. Y eso, considerando todo el talento involucrado, para tan frustrante y nimio resultado, es una verdadera lástima. Qué desperdicio de todo.

Sombras Tenebrosas/Dark Shadows
Con Johnny Depp, Helena Bonham-Carter, Eva Green, Bella Heathcote, Chloe Moretz, Jonny Lee Miller y Michelle Pfeiffer
Dirige Tim Burton
EU 2012

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